Cuidados básicos que garantizan manos saludables: uñeros y cutícula

La cutícula es la prolongación de piel que se adhiere alrededor de la uña y la protege. Esa es su principal función, por lo que sus cuidados deben ser constantes, aunque sean simples.

La cutícula nunca se debe cortar, pues brinda la protección de la zona de la matriz de la uña. Lo que se debe hacer es retrocederla, para así estimular el crecimiento de la uña. Esto con cuidado y con una herramienta apropiada.

La aparición de los uñeros puede relacionarse con estos cuidados, y es una señal importante de que no se están haciendo manicuras con regularidad. También tienden a aparecer en personas que se muerden las uñas. Al mantener las uñas húmedas con saliva, la placa de la uña se adhiere y cuando crece, la piel se desprende formando los molestos uñeros.  

Volviendo a la cutícula, mi recomendación es utilizar eliminadores o ablandadores de cutícula. Los puede encontrar en presentación de crema y también en aceite. La herramienta más sencilla, económica y útil es el simple palito de naranjo. También se puede utilizarun pincel separador de cutícula. Ambas evitan el maltrato de la piel.

Hay personas que nunca se realizan manicura y, por su tipo de piel no presentan mayor problema. Pero otras personas que tienen otro tipo de piel o realizan labores específicas con las manos, que si se ven  afectadas reflejándose en sus manos. Recordemos que la manicura se puede realizar cada 22 días a un mes, sin olvidar la pedicura y el tratamiento correcto de la cutícula en los dedos del pie.

Si estos procedimientos se tornan dolorosos, se debe a que se hace incorrectamente: sin ablandador o sin las herramientas adecuadas.

Y, a las personas que desean una hidratación de cutícula más profunda, les aconsejo

Usar todos los días crema de manos, acondicionadores de cutícula, o tratamientos como parafina fría o caliente.

Especialista: Patricia Chacón, profesora de uñas, manos y pies